• 1,759 niños, de 6 meses a 3 años, beneficiarios directos de los cuidados de 73 mujeres de la comunidad, quiénes desde 1990, retomaron nuestro desafío y demostraron que es posible organizar una micro-empresa de calidad al servicio de los demás.
  • La tecnología de nuestro programa fue transferida integralmente al Estado Peruano, bajo el nombre de “Wawa-Wasi”.
  • 12´700,000 personas viven en el Perú en condición de pobreza y extrema pobreza.
  • Ello significa que 1´625,000 niños menores de 6 años no ven satisfechos sus derechos esenciales.
  • Solo 5% de los niños menores de tres años reciben un apoyo educativo ó de estimulación temprana.
  • Dado que la madre educadora no puede cocinar y al mismo tiempo cuidar los 8 a 10 niños que le son confiados, el programa envía, desde la cocina central, la alimentación de los niños y de la madre educadora.
  • Los juegos y la estimulación precoz son parte de las actividades diarias.
  • Para los padres, el factor nutrición siempre es primordial. Si ellos saben que su hijo está bien alimentado y es tratado con cariño, se sienten satisfechos. El programa alcanza con facilidad dichos objetivos.
  • Resulta clave que la madre educadora reciba su pago de los propios beneficiarios, dado que son ellos los que evalúan la calidad del trabajo y aseguran la sostenibilidad del Hogar Educativo en el tiempo.
  • A cambio de dicha participación comunitaria, consideramos clave, que una institución o el Estado bonifiquen una alimentación de calidad, que permita cumplir con objetivos trazados por el país para luchar contra la desnutrición.