• 58% de las “abuelas” fueron madres durante su adolescencia.
  • 42% de las hermanas mayores tuvieron su primer embarazo antes de cumplir los 18 años.

  • Las hermanas (en la comunidad, siempre cerca de los hogares de madres adolescentes): Las hermanas suelen reproducir transgeneracionalmente las conductas de riesgo de sus madres y de sus hermanas.
    El Proyecto de prevención está orientado a trabajar con ellas los temas relacionados con las vivencias diarias en casa y poder detectar e identificar conjuntamente las causas que llevaron a sus hermanas a tener un bebe precozmente.
    De esta manera, las hermanas logran encontrar opciones y propuestas para evitar un comportamiento a riesgo similar y construir un proyecto de vida positivo.
  • Las alumnas que desertaron la escuela: la escuela debe ser un espacio de protección pero a la fecha, si una alumna deserta la escuela, nadie la vuelve a buscar.
  • Las adolescentes con perfil de alto riesgo: en general, son conocidas de las madres adolescentes, en el vecindario.
  • Taller Madre-Hija
    (En los colegios Bolognesi y Fe y Alegría)

    La experiencia institucional con niños y adolescentes ha permitido detectar que el corte de la comunicación entre las madres y sus hijas se inicia muy tempranamente. Por ello, el taller destinado a alumnas de 6º grado de primaria con sus madres permite trabajar conjuntamente los aspectos relacionados con la salud sexual (y no la sexualidad) asegurando así que ambas puedan compartir información que la pre-adolescente requiere para enfrentar los cambios que se vienen.

  • Los chicos, como las chicas, deben comprender el sentido real de la prevención y de la educación sexual, con el fin de romper las creencias que sugieren que sean las mujeres las responsables de “protegerse”.